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A continuación vamos a repasar algunos de los medicamentos que se utilizan más frecuentemente para tratar los trastornos cardiovasculares. Hay que reiterar que la prescripción de estos fármacos es siempre responsabilidad del cardiólogo, y que los pacientes nunca deben hacer modificaciones en sus tratamientos sin consultar previamente con el especialista médico que esté llevando su caso. 

Antiagregantes

 

Los fármacos antiagregantes plaquetarios actúan sobre las plaquetas impidiendo la formación de trombos. Los más frecuentes son:

  • Aspirina. Indicada en el tratamiento del infarto agudo de miocardio y la angina inestable, ya que reduce la mortalidad si se administra precozmente. Su uso también es necesario tras angioplastia, implantación de stents y cirugía de by-pass. Además, se emplea de forma indefinida para prevenir la aparición de nuevos eventos coronarios
  • Clopidogrel y Prasugrel. Tienen un mecanismo de acción distinto al de la aspirina, por lo que su uso asociado a ésta potencia los efectos antiagregantes sobre las plaquetas. Prasugrel es un antiagregante de la familia de Clopidogrel, recientemente aprobado por las autoridades sanitarias, con acción más potente que el primero. Clopidogrel se utiliza para sustituir a Aspirina en pacientes que no la toleran o asociado a aspirina en pacientes que han tenido un síndrome coronario agudo o a los que se les ha implantado un stent coronario. Prasugrel tiene indicaciones de uso parecidas a Clopidogrel
  • Trifusal y Ticlopidina. Ambos tienen efectos similares a Aspirina y Clopidogrel.

Uno de los efectos secundarios de los antiagregantes es que pueden producir pequeños sangrados, ya sean en las encías al cepillarse los dientes o pequeñas hemorragias nasales. Estos sangrados no requieren atención médica urgente.

Es importante que los pacientes tomen conciencia de que el tratamiento con estos medicamentos no puede ni debe ser suspendido en los primeros meses tras la implantación de stent coronario debido al riesgo de trombosis. Por tanto, si tienes que realizarte un procedimiento dental u otro tipo de cirugía, no olvides que debes comunicárselo a tu cardiólogo.

Estatinas

Sirven para bajar el colesterol y, además, parecen tener un efecto sobre la regresión de la placa de ateroma. Actualmente está suficientemente demostrado que la utilización de estatinas en pacientes infartados mejora la supervivencia y reduce la aparición de complicaciones, por lo que se tiende a prescribirlas ampliamente en este grupo de pacientes.
Las estatinas más utilizadas son:

  • Atorvastatina. Es la más empleada en el mundo y cuenta con estudios científicos en todos los escenarios de enfermedad cardiovascular: pacientes con infarto de miocardio en fase aguda o angina de pecho inestable, pacientes que han sufrido un infarto de miocardio en el pasado o con angina de pecho estable y pacientes que tienen factores de riesgo cardiovascular (como hipertensión o diabetes), pero que no tienen todavía enfermedad cardiovascular.
  • Simvastatina. Es la primera estatina que demostró disminuir la mortalidad en pacientes con colesterol alto que habían tenido un infarto de miocardio.
  • Rosuvastatina. Es la última estatina que se ha comercializado. El estudio más importante con este medicamento muestra un beneficio de disminución del riesgo cardiovascular en sujetos con actividad inflamatoria aumentada, pero sin enfermedad cardiovascular conocida.

Betabloqueantes

Son fármacos que reducen la mortalidad después del infarto en la cardiopatía isquémica y en la insuficiencia cardiaca grave. Su mecanismo de acción consiste en disminuir el consumo de oxigeno del corazón por medio de la reducción de la frecuencia cardiaca y la fuerza del corazón.

Los betabloqueantes más usados son:

  • Emconcor (Bisoprolol)
  • Tenormín (Atenolol)
  • Coropres (Carvedilol)
  • Lobivon (nevibolol)

IECA Y ARA II

Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA II) son fármacos utilizados habitualmente para el tratamiento de la hipertensión arterial. Se utilizan para controlar de la hipertensión arterial, reducir la cicatriz del infarto y, en caso de enfermedad vascular avanzada, aumentar la supervivencia. Los más empleados son:

  • Enalapril
  • Captopril
  • Ramipril
  • Telmisartan
  • Losartan
  • Olmedartan
  • Valsartan
  • Eprosartan

Otros fármacos

Además de las familias anteriores, estos otros medicamentos también son habituales en el tratamiento de cardiopatía isquémica.

  • Ivabradina. Sirve para mantener la frecuencia cardiaca baja y controlar las crisis de angina.
  • Ranolazina. Es útil en los pacientes con angina estable porque mejora los síntomas al disminuir la isquemia miocárdica.

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