Facebook
Twitter
Youtube
Flickr
Linkedin
Instagram
SoundCloud
Newsletter
Contacto
Inicio / Pacientes / Testimonios / Andrés del Caño - DAI

altUn Jueves Santo de 1999, durante unas vacaciones en la Sierra de Madrid, empecé a sentir una sensación parecida al dolor de estómago, pero que no había padecido nunca. Bebí agua, me subí al coche y ya no recuerdo nada más. Isabel, mi esposa, recuerda que no perdí el conocimiento pero tuve que detener el coche y sentarme en el bordillo. Dos chicas se acercaron a auxiliarnos.

La casualidad —o la providencia— quiso que fueran enfermeras y me aplicaron las técnicas de rehabilitación cardiopulmonar básica, tomaron mi pulso, me dieron un masaje cardiaco y esperaron hasta que llegó Samur-Protección Civil. Intubado, me trasladaron al Hospital de La Paz.

Abrí los ojos en la UVI. Había sufrido una fibrilación auricular o muerte súbita abortada. Días después, los médicos me sometieron a varias pruebas, entre ellas un cateterismo y, como no podían solucionar la arritmia, decidieron colocarme un desfibrilador automático implantable (DAI) y me recetaron de por vida un anticoagulante oral.

Los primeros días lloraba de impotencia, pero, poco a poco, con la ayuda del Dr. Toral, del Hospital Carlos III, y de varias sesiones con un psicólogo, pude ver la situación con mayor perspectiva. La vuelta al trabajo, seis meses después del episodio, y el apoyo de mi familia y amigos me rehabilitaron completamente. Ahora realizo las actividades normales de una persona de mi edad; sólo he sustituido el fútbol por el yoga, el golf y el senderismo. Y he aprendido a vivir sin el tabaco.

Mi consejo para quienes tengan que colocarles un DAI es que no se alarmen porque podrán retomar su vida y disfrutar de sus aficiones con menor riesgo. Siempre pienso que el DAI es mi salvavidas, una protección que hace que mi corazón esté más seguro que cualquier otro.

Nuestros expertos responden tus dudas

Ebook pregunta al experto

Date de alta a la newsletter de la Fundación Española del Corazón y recibe un ejemplar gratuito del e-book “Pregunta al experto“

Respetamos tu privacidad y no compartiremos tus datos.
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner