Sabor y salud en la alimentación cardiosaludable
Sabor y salud en la alimentación cardiosaludable
Las especias y los condimentos se utilizan desde hace siglos para dar sabor, aroma y color a los alimentos. En una alimentación cardiosaludable, además de hacer los platos más apetecibles, pueden ayudar a reducir el consumo de sal, un factor clave en el control de la presión arterial.
Bien utilizadas, las especias son un gran aliado para cuidar el corazón.
¿Qué son las especias?
Las especias proceden de distintas partes de las plantas y se utilizan frescas o secas. Entre las más habituales encontramos:
- Hojas y hierbas aromáticas, como orégano, laurel, tomillo, perejil o menta.
- Raíces y rizomas, como jengibre o cúrcuma.
- Semillas y frutos, como pimienta, comino, anís, hinojo o mostaza.
- Cortezas y flores, como canela, clavo o azafrán.
Todas ellas aportan aroma y sabor intenso, lo que permite reducir la cantidad de sal en las preparaciones.
¿Por qué son importantes en la salud cardiovascular?
Uno de los principales beneficios de las especias es que permiten potenciar el sabor de los alimentos sin necesidad de añadir sal. Reducir el consumo de sal contribuye a:
- Controlar la presión arterial.
- Disminuir el riesgo de hipertensión.
- Proteger la salud cardiovascular a largo plazo.
Además, muchas especias contienen compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo.
¿Aportan nutrientes las especias?
Las especias se utilizan en cantidades muy pequeñas, por lo que su aporte nutricional es reducido. Sin embargo, contienen micronutrientes y compuestos bioactivos con efectos beneficiosos.
Algunos ejemplos destacados son:
- Jengibre, que contiene gingerol, con acción antioxidante.
- Cúrcuma, rica en curcumina, con propiedades antiinflamatorias.
- Pimientos picantes, que contienen capsaicina, con efectos antioxidantes.
Aunque no sustituyen a otros alimentos, estas sustancias pueden contribuir de forma complementaria a una alimentación saludable.
Sal y otros condimentos
La sal es el condimento más utilizado, pero también el que más impacto tiene sobre la presión arterial. En personas con riesgo cardiovascular, su consumo debe ser moderado.
Otros condimentos, como el vinagre, aportan sabor ácido y pueden utilizarse con normalidad dentro de una dieta equilibrada.
Por el contrario, muchos condimentos preparados, como salsas comerciales, caldos concentrados, mayonesa, kétchup o salsas picantes, suelen contener altas cantidades de sal, grasas o azúcares, por lo que conviene limitar su consumo.
Consejos prácticos para su uso
Para aprovechar mejor los beneficios de las especias en una dieta cardiosaludable:
- Utiliza hierbas y especias para cocinar en lugar de añadir sal.
- Combina distintas especias para dar sabor sin recurrir a salsas comerciales.
- Añade las especias al final de la cocción para conservar mejor su aroma.
- Revisa el etiquetado de los condimentos preparados y limita su consumo.
Un mensaje clave para tu corazón
Las especias no solo hacen la comida más sabrosa, también pueden ayudarte a cuidar tu corazón. Usarlas de forma habitual es una estrategia sencilla y eficaz para reducir la sal, mejorar el sabor de los platos y apoyar una alimentación cardiosaludable.
Bibliografía
- Real Decreto 2242/1984, de 26 de septiembre, por el que se aprueba la Reglamentación Técnico-Sanitaria para la elaboración, circulación y comercio de condimentos y especias. https://www.boe.es/buscar/pdf/1984/BOE-A-1984-27961-consolidado.pdf
- Fundación Española de la Nutrición. Informe de condimentos y aperitivos. https://www.fen.org.es/storage/app/media/flipbook/mercado-alimentos-fen/013-Condimentos.pdf
- García-Casal, M. N., Peña-Rosas, J. P., & Malavé, H. G. (2016). Sauces, spices, and condiments: definitions, potential benefits, consumption patterns, and global markets. Annals of the New York Academy of Sciences, 1379(1), 3–16. https://doi.org/10.1111/nyas.13045


