El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a una proposición no de ley para la inclusión de un baremo específico para los adultos con cardiopatías congénitas en el Real Decreto 888/2022, que regula los criterios de evaluación de la discapacidad en España. Gracias a ello, se reconocerá de forma directa un 33% de discapacidad a aquellos pacientes con una cardiopatía congénita compleja.
“Esto supone un avance clave para más de 21.000 personas en nuestro país”, declara el Dr. Enrique Balbacid, presidente electo de la Sección de Cardiopatías Congénitas y Cardiología Pediátrica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y cardiólogo en el Hospital Universitario La Paz (Madrid).
Hasta ahora, este grupo de pacientes no contaba con un marco de valoración propio. El decreto vigente les aplica baremos diseñados para otras enfermedades cardiovasculares, como la insuficiencia cardiaca o las valvulopatías, y no permite sumar las distintas anomalías asociadas en una misma cardiopatía congénita -como la disfunción ventricular, las arritmias o las alteraciones valvulares-, lo que reducía significativamente el grado de discapacidad reconocido. La nueva evaluación no se basará en la mera acumulación de comorbilidades o la presencia de síntomas, sino en una estratificación directa del riesgo clínico individual considerando la gravedad intrínseca de la enfermedad y su potencial deterioro evolutivo, incluso en pacientes asintomáticos.
“El nuevo baremo se ha elaborado atendiendo a criterios clínicos y funcionales específicos de estos pacientes. Todo ello se pondera con un carácter aditivo, es decir, valorando la suma de los distintos factores que afectan a la calidad de vida del paciente, lo que supone un cambio fundamental”, valora el Dr. Balbacid.
Apoyo científico
Aunque la propuesta ha sido avalada por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas (SECPCC) y la Sociedad Española de Cirugía Cardiovascular y Endovascular (SECCE), han sido el Dr. Alberto López de Guzmán y la psicóloga clínica Regina Calderón -dos pacientes muy especiales de la Unidad de Cardiopatías Congénitas del Hospital Universitario La Paz-, quienes han impulsado esta iniciativa tanto en el Congreso como en el Senado.
El trabajo conjunto con diversas comisiones parlamentarias -entre ellas las de Hacienda, Sanidad y Trabajo y Seguridad Social- ha permitido desarrollar la proposición no de ley aprobada con una amplísima mayoría por el Congreso de los Diputados, marcando una hoja de ruta estable para la futura modificación del Real Decreto.
“Se trata de un compromiso fuerte y duradero, que no depende de los cambios de legislatura y que permitirá que el reconocimiento de la discapacidad para los adultos con cardiopatías congénitas se más justo, objetivo y humano”, subraya el Dr. Balbacid.
Se espera ahora que el texto definitivo pueda publicarse en el Boletín Oficial del Estado en los próximos meses, lo que marcará un antes y un después en la atención y el reconocimiento de las personas con cardiopatías congénitas en España.



