Las diez entidades sanitarias que constituyen la 'Alianza Estratégica para la Salud Vascular' (AESV) han presentado en el ICOMEM el Manifiesto en defensa de la salud vascular, un llamamiento urgente que pretende situar en la agenda pública una de las mayores amenazas de salud en España: las enfermedades vasculares. Representantes de sociedades científicas, colegios profesionales y organizaciones de pacientes, entre ellos la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) con su Organización de Asociaciones de Pacientes, han venido trabajando conjuntamente desde el mes de octubre, analizando la situación de la salud vascular, su extremada importancia y la necesidad de concienciar a las administraciones sanitarias, los profesionales de la salud y los pacientes para que la valoren y le dediquen la atención que merece.
Las enfermedades crónicas vasculares —que incluyen la patología cardiovascular, arterial periférica, cerebrovascular, enfermedad venosa crónica o complicaciones como el pie diabético— afectan cada día a más personas y tienen un impacto enorme, aunque, paradójicamente, su visibilidad social continúa siendo mínima.
El Manifiesto en defensa de la salud vascular recoge un decálogo de principios estratégicos para impulsar una atención vascular de vanguardia, fundamentada en la equidad, la efectividad y la orientación a resultados.
Entre sus ejes, la Alianza subraya la necesidad de reconocer la salud vascular como una prioridad política y sanitaria, adoptar modelos de atención coordinada que aborden de forma conjunta los factores de riesgo, situar al paciente como actor corresponsable de su tratamiento, y combatir dos barreras estructurales que siguen condicionando los resultados: la falta de adherencia y la inercia diagnóstica y terapéutica. “Los pacientes conviven con estas enfermedades sin ser plenamente conscientes del riesgo real. Necesitamos información clara, seguimiento y un sistema que no deje al paciente solo en el camino”, indica Maite San Saturnino, representante de pacientes de la AESV y presidenta de la Organización de Asociaciones de Pacientes de la FEC.
El decálogo también insiste en la urgencia de impulsar estrategias de comunicación permanentes —y no campañas aisladas— que activen la acción ciudadana y conciencien sobre la gravedad real del riesgo vascular, especialmente en poblaciones con bajo cumplimiento. La AESV insiste en que “la enfermedad vascular debe dejar de ser una amenaza silenciosa y pasar a convertirse en un asunto prioritario para la ciudadanía, los profesionales y los decisores”.
Entre las sociedades científicas que participan en la AESV se encuentran la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, la Sociedad Española de Cardiología, la Sociedad Española de Directivos de la Salud, la Sociedad Española de Medicina Interna y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria. Representan a los pacientes el Foro Español de Pacientes y la Organización de Asociaciones de Pacientes de la Fundación Española de Corazón. También forman parte de la Alianza el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, el Consejo General de Enfermería, así como el Observatorio de la Adherencia Terapéutica (Grupo OAT).



