El aceite de oliva virgen extra (AOVE) ocupa un lugar central en la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Para poner en valor la evidencia científica disponible sobre sus beneficios y contribuir a su difusión como parte de una alimentación saludable, la Fundación Española del Corazón (FEC) se ha unido al Manifiesto de Lisboa, cuyo objetivo es reforzar la presencia del AOVE en las estrategias de alimentación y salud pública orientadas a la prevención de las enfermedades crónicas no transmisibles.
El AOVE es un componente esencial de la dieta mediterránea, uno de los patrones alimentarios con mayor respaldo científico en este ámbito. Así lo muestran las evidencias recogidas en el Manifiesto, entre las que se encuentra el estudio PREDIMED, que asoció una dieta mediterránea enriquecida con AOVE con una reducción aproximada del 30 % del riesgo de infarto, ictus y muerte cardiovascular. Asimismo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconoce que los polifenoles del aceite de oliva contribuyen a la protección del daño oxidativo de las arterias.
Además de recoger las principales evidencias científicas sobre la relación entre el consumo de aceite de oliva virgen extra y la salud, el Manifiesto de Lisboa, ‘Aceite de oliva virgen extra: evidencia científica para la salud global’, hace un llamamiento a gobiernos, organizaciones internacionales y sistemas sanitarios para reforzar la presencia del AOVE en las estrategias de alimentación y salud pública orientadas a la prevención de las enfermedades crónicas no transmisibles. De esa forma se pretende reforzar el papel del AOVE dentro de una alimentación saludable (variada, moderada y equilibrada), de acuerdo con la evidencia científica disponible.
Reforzar su papel
Impulsado tras la celebración del Olive Oil World Congress 2026, el Manifiesto reúne ya a más de 80 organizaciones de 22 países de cuatro continentes. La iniciativa plantea avanzar desde la evidencia científica hacia una mayor difusión de este conocimiento y su consideración en las decisiones relacionadas con la alimentación y la salud.
Entre los firmantes se encuentran universidades y centros de investigación, instituciones especializadas en nutrición y salud, organizaciones agrarias, asociaciones industriales y otras entidades vinculadas al sector del aceite de oliva, procedentes de distintos países.
El Manifiesto cuenta también con respaldo del ámbito médico y científico. Junto a la FEC se han adherido la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y la Fundación Española de la Nutrición (FEN).
Próximas acciones
Los firmantes se comprometen a trasladar el contenido del documento al ámbito nacional, presentándolo ante sus respectivos gobiernos, sistemas sanitarios y autoridades competentes, así como ante los organismos internacionales correspondientes, con el objetivo de contribuir a una mayor difusión de la evidencia científica sobre el AOVE.
Entre las propuestas recogidas en el Manifiesto se encuentra la revisión de las guías dietéticas nacionales e internacionales para valorar la inclusión de recomendaciones específicas sobre el consumo de AOVE, siempre dentro de los límites de ingesta total de grasa. Asimismo, plantea colaborar con las autoridades públicas para favorecer su presencia en hospitales, residencias, comedores escolares y centros de atención primaria.
El Manifiesto de Lisboa permanece abierto a nuevas adhesiones y puede consultarse en este enlace. La segunda edición del Olive Oil World Congress deja así una hoja de ruta común para reforzar el papel del AOVE en las políticas de alimentación y salud.



